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19 diciembre 2010

Bastardo

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Después de casi un año de regreso por estos rumbos…

El transcurso de este año no ha traído muchos cambios por mi vida, siguiendo con las mismas metas, con esas necesidades de dinero, de superarse, de amor y claro porque no, de olvidarte. No tengo mucho que decir, he realizado muchas cosas, pero en su mayoría sin importancia.

El último asunto se ha tornado un poco complicado, no sé en cuantas cosas me he metido para lograrlo, y me atrevo a decir que no lo he intentado de la manera más sana posible, he pasado por muchas personas y en su mayoría por más botellas para tratar de lograrlo. Siento que he decaído demasiado, y no creo haber avanzado lo suficiente.


A decir verdad es muy sencillo que yo te ignore, y que me olvide de medio mundo, pero aun así te tengo presente. Como lo había dicho hace tiempo, tú ya estás aquí, y la verdad dudo sacarte, pero las personas tienen que aceptar que hay que olvidarse de esas cosas que ya no pertenecen a un lugar.


Tengo que decirte que sé muy bien que yo ya no te importo, y la verdad no trato de cambiarte, al contrario ¡te apoyo!, Pero también pon de tu parte. Quiero decirte que me da gusto que avances.


En este tiempo tuve unos cuantos encuentros y algunas relaciones, y al final del día terminaba sin una jodida idea del porque hacia esto de mi vida, a decir verdad ya prefería perder el tiempo tomándome una cerveza en casa que salir a gastarme el tiempo en personas que a final de cuentas no voy a querer que traten de importarme, pero no importó seguía haciéndolo. Y fue después de un tiempo, cuando empecé a sentir un gran vacío, junto a las palabras que me dijo una persona, “Es impresionante la forma en que atraes a las mujeres, pero más impresionante la rapidez con que tratas de deshacerte de ellas. No trates de hacer infelices a las personas solo porque tú lo eres”; entonces fue ahí cuando me cayó como una piedra en la cabeza.


No me pude sentir más jodido, y esa persona no pudo tener más razón en sus palabras. Así que, como puedes ver, esto para mí no ha sido tan fácil, pero lo intento. Espero que este no sea tu caso y te marche bien, que te quites esos rencores, porque tú no te debes echar a perder.

19 enero 2010

Análisis mental

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Me gustaría tener un cerebro con un desarrollo promedio, uno que no sea capaz de darse cuenta que tan mal encajan sus ideas en esta sociedad. Uno que no este analizando constantemente cada detalle de su vida por mas mínimo que sea, que no este planeando que es lo que hará cada instante en su vida, que el día de hoy no diga hasta que hora se desvelara la noche de algunos meses mas tarde ó a que hora se levantara.

Quisiera ser una persona que pudiera olvidar fácilmente, una persona que rompa las promesas que sabe que aunque uno quiera son muy difíciles de completar; pero no, yo siempre mantengo mis promesas firmes, y esta que sé (sabemos) que nunca debimos haber realizado, al menos no en este momento. Sigue y estará mas firme que nunca, lo mas probable que por muchos años y aunque en estos días he optado por matar mis esperanzas yo solo, se que un día intentaremos reafirmar todo lo que alguna vez fue lo mas importante para nosotros dos y por todo eso que alguna vez luchamos.

Aquí es donde se me vienen a la mente de nuevo ese montón de fechas a lo largo de mi vida que han marcado este carácter que tengo, estas actitudes que hacen decaer cada meta que me propongo. Donde empiezo a analizar cada una de mis acciones y ver todo tipo de conclusiones y desenlaces que pudiera tener. He llegado al punto de saber que es lo que voy a decir a ciertas personas en todo un día, lo que haré cuando vea a cierta persona, el discurso que te diré para que ambos podamos comprender por que aunque lo nuestro sea tan grande siempre existirán las mismas fallas y por mas “mejoras” que hagamos; por mas cambios que tengamos; por mas fuertes que sean nuestros sentimientos, terminaremos cayendo por pendejadas tan simples.

Pero nunca nadie dijo que esto seria fácil y aunque sepamos que nada es eterno, se que yo por mas pesimista que sea, aunque tenga planeados miles de discursos, aunque los diga y aunque haga montones de acciones para evitar y realizar muchas mas cosas. Al final yo estaré parado frente a ti, contemplándote y sin poder realizar algún sonido; pero te aseguro que mis ojos tendrán esa expresión, esa emoción y ese sentimiento con el que te vi desde un principio, con el que te hice esas promesas y con los que te seguiré mirando aunque pasen las décadas.